Por Dylan Rosas – Etapa Huellas Verdes, E.T. Nueva América Fe y Alegría
Para mí, Huellas es mucho más que un movimiento: es una experiencia transformadora que conecta profundamente con mi proyecto de vida. Me ha enseñado que el liderazgo no se trata solo de dirigir, sino de servir con entrega, con la mirada puesta en construir vida junto a otros.
Desde que inicié este camino, he recibido una formación integral que ha impactado tanto mi crecimiento personal como académico. En el ámbito escolar, Huellas me ha enseñado a colaborar, a compartir lo que sé desde el servicio, y a crecer en comunidad con mis compañeros. Cada encuentro me ha permitido descubrir que el conocimiento cobra sentido cuando se pone al servicio del bien común.
En mi proceso humano-cristiano, Huellas ha sido clave. Me impulsa a luchar por mis sueños, a ayudar a quienes me rodean y a seguir formándome como líder comprometido con mi fe. Las actividades vividas me han fortalecido en espiritualidad, compromiso y entrega, y me han brindado herramientas que aplico en mi comunidad cristiana con convicción.
A nivel familiar, el movimiento me inspira a ser apoyo dentro y fuera del hogar, a ser sal y luz como nos invita Jesús. Me ha regalado espacios, momentos y personas que me motivan a seguir adelante, a vivir con propósito y a contagiar esperanza.
Los valores que me acompañan en este camino son el reflejo de lo que Huellas representa para mí: Amor, Esperanza, Humildad, Carisma, Alegría y Perseverancia. Me anima a vivir mi juventud con intensidad, a construir amistades sinceras y a no dejar pasar la oportunidad de ser instrumento de vida en cada gesto, cada palabra y cada servicio.
Huellas no solo forma líderes: forma corazones dispuestos a transformar el mundo desde lo cotidiano


