En el marco del Jubileo de los Derechos Humanos, el Movimiento Juvenil Huellas reafirma su vocación como puente entre la fe de la Iglesia y el compromiso social, particularmente con niños, niñas, adolescentes y jóvenes (NNAJ). Inspirados por la Exhortación Apostólica “Dilexit nos” del Papa Francisco sobre la centralidad de su amor, y en sintonía con la Exhortación Apostólica “Fratelli tutti” sobre la fraternidad universal, Huellas renueva su misión de crear espacios seguros, restaurativos y profundamente humanos.
Durante el primer trimestre de 2024, Huellas emprendió la revisión y actualización de su protocolo para espacios protegidos, con el objetivo de establecer procedimientos claros para la prevención, detección y atención de situaciones de vulnerabilidad. Este proceso no solo fortalece la protección de nuestros beneficiarios, sino que reconoce que cuidar a los jóvenes implica también cuidar a quienes los acompañan.
La implementación de este protocolo se articula en tres pilares fundamentales:
- Derechos Humanos: Reconocemos a los NNAJ como sujetos plenos de derechos, con voz, dignidad y capacidad de transformación.
- Estándares Eclesiales: Respondemos al llamado de la Iglesia a construir comunidades seguras, responsables y empáticas.
- Marco Legal Venezolano: Nos alineamos con la LOPNNA, la Constitución y las leyes que garantizan la protección integral contra el abuso.
Estos pilares se sostienen sobre principios irrenunciables: dignidad humana, no discriminación, participación activa, corresponsabilidad, protección integral y tolerancia cero ante cualquier forma de violencia.
El protocolo promueve una cultura del buen trato, donde los adultos actúan como referentes positivos, enseñando con el ejemplo y acompañando con profesionalismo. Involucramos a los representantes legales de los NNAJ en este proceso, generando redes de apoyo que les permitan ser protagonistas de su bienestar.
Cada espacio pastoral debe ser tierra sagrada: lugar donde florece la vida, la confianza y el respeto. En Huellas, creemos que la formación de colaboradores es clave para sostener esta visión. Por ello, impulsamos procesos de capacitación que integran el cuidado físico, emocional, cognitivo y social, fortaleciendo así nuestra misión eclesial.
Celebrar el Jubileo de los Derechos Humanos es, para Huellas, renovar el compromiso de ser comunidad que protege, transforma y anuncia esperanza.
Equipo de gestión
Movimiento Juvenil Huellas.




