Desde mi experiencia en la comunidad de Doradas III, el Movimiento Juvenil Huellas ha sido un pilar fundamental en la construcción de mi proyecto de vida. Este espacio me ha permitido descubrir quién soy, qué anhelo y cómo puedo servir a los demás desde mis propios talentos.
En Huellas he aprendido a reconocer mis capacidades, fortalecer mi liderazgo y trabajar en mi crecimiento personal y espiritual. A través de los procesos formativos, las actividades comunitarias y el acompañamiento constante, el movimiento me impulsa a comprometerme con mi entorno, a ser más consciente de mis decisiones y a construir un proyecto de vida coherente con mis valores.
Mi comunidad de Doradas me ha enseñado a confiar en mí mismo, a asumir con responsabilidad cada tarea y a vivir la solidaridad como un principio cotidiano. Gracias a esta experiencia, hoy miro mi futuro con esperanza, convencido de que puedo ser agente de cambio en mi comunidad y sembrar huellas de fraternidad y servicio.
Huellas no solo me ofrece formación, sino también un espacio de encuentro donde la fe se vive desde la acción y la alegría se comparte en cada gesto. Aquí he comprendido que servir con amor y caminar con humildad son las bases para transformar realidades y construir un mundo más justo.
Hoy afirmo que Huellas conecta profundamente con mi proyecto de vida: me inspira a crecer, me invita a colaborar y me motiva a vivir la fe como compromiso. Agradezco cada experiencia compartida, porque en este movimiento he encontrado una familia que me impulsa a seguir adelante con esperanza y entrega.
Comunidad de Doradas “PROMPTUS”. Parroquia Jesús de Nazareth, Lara
Franger Díaz


