Formar parte de Fe y Alegría me permitió conocer el Movimiento Juvenil Huellas, el cual ha cambiado la forma en que veo mi futuro. Especialmente en este momento tan complejo como lo es el último año de bachillerato, un período que genera incertidumbre, la formación que he recibido me ha brindado una base sólida. Las herramientas prácticas de liderazgo se convierten en mi día a día en medio de las dificultades: me ayudan a mantener la calma en casa, a cumplir con mis deberes y a no dejarme vencer por el desánimo. He aprendido que el verdadero liderazgo empieza por gestionar mis propias emociones para, así, ser un apoyo para los demás.
Recientemente perdí a mi padre, y no ha sido un proceso fácil para la familia, en especial para mi madre. En este escenario, el acompañamiento y la solidaridad de los formadores han sido cruciales para hacer más llevadero este momento. Saber que cuento con asesores y profesores que me sostienen y me orientan desde la fe me da fuerzas para continuar diseñando mis metas. Este camino no lo recorro solo; el apoyo virtual y la escucha activa se han convertido en un refugio seguro en los días de caos.
Las diferentes experiencias vividas, especialmente el Campamento Misión de Semana Santa, los encuentros en nuestra institución y el servicio a la comunidad, han marcado de manera significativa mi forma de vivir y servir. Al participar en el campamento experimenté un verdadero choque de realidad: dejé de ser un espectador y pasé a ser un ciudadano activo, entendiendo que mi liderazgo cristiano y social solo tiene sentido si se pone al servicio de los demás. Salir de la zona de confort física y mental nos enseña a mantener la calma, ser flexibles y valorar lo esencial, forjando un carácter fuerte pero sensible.
Huellas despierta la conciencia social y me enseña que mi proyecto de vida no debe ser individualista; mi futuro debe estar al servicio de la comunidad. Venezuela necesita jóvenes capaces de vencer los retos y seguir adelante. Ante emergencias como la del terremoto, me siento solidario desde la oración y la fe con quienes han perdido tanto y deben comenzar de cero.
El Movimiento me permite conocerme a través de la espiritualidad ignaciana y trazar metas sanas para el futuro. Nos movemos a la acción para dejar huellas positivas en el mundo con amor, servicio y resiliencia.
Apolinar Doria Villalobos
ETC San Isidro Labrador (Fe y Alegría) — Orope, Edo. Táchira
Zona Eje Frontera


