Hay experiencias que no solo se viven, sino que se quedan grabadas en nuestros corazones para dar forma a quienes somos. Para mí, el Movimiento Juvenil Huellas ha sido el refugio donde mi cansancio encuentra descanso y donde mis ganas de servir se transformaron en un proyecto de vida con sentido. Desde que me sumé a esta aventura, entendí que liderar no se trata de estar al frente, sino de aprender a caminar al lado de los demás.
Mi historia en el movimiento no ha sido lineal; ha sido un camino cuesta arriba, con retos constantes y momentos de pausa. Hace poco decidí culminar mi proceso formativo —el cual se vio pausado en su momento debido a la migración— porque sentí la profunda necesidad de seguir reconstruyendo mi lugar en Huellas. Siempre he sabido que el camino de quienes decidimos creer en Dios suele ser más exigente y retador.
Sin embargo, ha sido en los Campamentos Misión de Semana Santa (donde he tenido el regalo de ser campista en 2019, asesora en 2025 y parte del equipo en 2026) donde siempre encuentro un espacio de reconciliación con Dios y una respuesta clara. Vivir de cerca la realidad de las comunidades y el contacto directo con las personas me permitieron descubrir el lado más humano de la sociedad, ayudándome a fortalecer mi fe y a confiar en mí misma.
Fue justamente allí donde nació mi deseo de acompañar, sanar y nutrir a otros. Hoy, en mi camino profesional en el ámbito de la nutrición y dietética, confirmo que mi vocación se consolidó en esa fe. Huellas me enseñó que alimentar no es solo un proceso biológico, sino un acto de amor, empatía y dignidad humana. Diseñar estrategias para mejorar la calidad de vida en las comunidades es mi manera de proyectar todo lo aprendido en el movimiento.
Asumir mi profesión como una misión de servicio y seguir sirviendo donde Dios me llame es mi mayor alegría. Tengan en cuenta que escucharán muchas voces diciéndoles que dejen este camino, que suelten la toalla o que se alejen de Dios; es muy importante que no las escuchen, porque precisamente al persistir con fe descubrimos la fuerza que llevamos dentro y el impacto de nuestro servicio.
Carleibis Vargas
Huellista Dorada- Zona Lara-Llanos, Fe y Alegría «Variquisimeto»


