Ancla en la tormenta: Fe, escucha activa y servicio en momentos de crisis

En momentos de crisis, cuando la tierra tiembla y todo se sacude, es normal sentir pánico, miedo y una mezcla de emociones que amenazan con paralizarnos. Vivir un terremoto de cerca no es fácil; sin embargo, es en medio de ese caos cuando la formación que he recibido en el Movimiento Juvenil Huellas se convierte en un apoyo real.

La primera herramienta para hacer frente a la situación ha sido aferrarnos más a Dios para encontrar calma en la incertidumbre. Pero la fe en Huellas no se limita a palabras: se transforma en acción a través de la escucha activa. Frente a la emergencia, estar atento al llamado de los asesores y acompañantes nos permite organizarnos mejor y prestar apoyo a quienes más lo necesitan en ese instante.

El Movimiento me ha enseñado a ser más humano, a cultivar el sentido de pertenencia, la empatía y a ejercer un buen liderazgo, tanto en casa con mi familia como en la comunidad. Saber que contamos con las herramientas para ayudar, acompañar y responder ante la dificultad me demuestra que el servicio y la solidaridad siempre son el camino para salir adelante.

Diego Peraza
Huellas Azules II — Parroquia Catedral Nuestra Señora del Pilar (Barinas)
Zona Lara-Llanos